23/8/08

Leyes de mercado

Me gusta la economía porque sus leyes pueden explicarlo casi todo. La teoría de los juegos, por ejemplo, se puede aplicar para tomar prácticamente cualquier decisión. Incluso hay economistas teorizando sobre la estupidez humana (Cipolla) y resulta un abordaje interesante. Así que empíricamente venimos con algunos amigos intentando explicar el mundo de las relaciones en comparación del funcionamiento de un mercado (nada nuevo, ni mucho menos).

El mercado se describe desde la perspectiva femenina, aún sabiendo que puede verse muy machista, no obstante, se hace en aras de facilitar la explicación.
Demanda: hombres
Oferta: mujeres
Precio: esfuerzo del hombre por conquistar a la mujer
Compra: encuentro con propósitos amorosos
Fidelización de producto: compra repetida- relación de pareja
Certificado de calidad Iso9001: una mujer deseable, linda, inteligente, divertida (por simplificar la ecuación).

La primera premisa es que la oferta es superior (en número) a la demanda, lo que hace que sea un mercado competitivo en el que el precio se establece cada vez más bajo. (Desde la perspectiva femenina y la lógica del mercado es que si uno se hace la difícil, el comprador siempre encontrará una mejor oferta).
Sin embargo, la elasticidad de la demanda (la respuesta de la demanda ante cualquier cambio en el precio) no es única. Ante un aumento del precio, la demanda es inelástica (cuando se interesaron en una mujer que hace la conquista muy difícil, ellos insisten, mantienen su interés, siguen comprando, como si se tratara de insulina). Ante una disminución en el precio, la demanda es elástica (entre más fácil es una mujer, hay más hombres que la compran, pero pocos interesados en fidelizarse al producto, objetivo final de la oferta).
Una disminución de precio, es directamente relacionada a una baja del valor en términos de calidad del producto, y la asociación de alto precio con alta calidad es natural.

De la característica anterior podemos concluir que un precio bajo siempre será sospechoso. Supongamos este panorama: una mujer con certificado de calidad ISO9001, decide exigir un menor precio, aduciendo madurez, y buscando cierto tipo de comprador racional que debería apreciar un producto de calidad sin guiarse necesariamente por el precio. Indefectiblemente se equivoca, la oferente pierde valor y el comprador puede hacer una compra, pero nunca se fideliza.

En español: sin importar la valía de la mujer, siempre hay que hacerse la difícil, de lo contrario, pierde. Ir de frente no da buenos resultados, ser sincero y abierto sólo hace perder el interés, hace dudar de lo maravillosa que puede ser la mujer. Como dicen en mi tierra: de eso tan bueno no dan tanto.

Si todavía la oferta se empeña en encontrar compradores racionales que reconocen una joya entre los saldos, nos planteamos el tema de ser un producto exótico, y pasamos al problema de dónde está el mercado objetivo
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tienes un estilo definido al escribir y me gusta

Natalia Alabel dijo...

Excelente post, caí por la Peleadora. Muy bien.